consejos se puede congelar la burrata

Tips para congelar la burrata sin afectar su textura y sabor

¿Te encanta la burrata? Este queso italiano es famoso por su textura cremosa y su sabor suave. Si te has quedado con un excedente de burrata y estás dudando sobre la posibilidad de congelarla para disfrutarla más tarde, no te preocupes, aquí te lo aclaramos. Descubre en este artículo si es viable congelar la burrata y cómo hacerlo adecuadamente. Acompáñanos y averigua si se puede congelar este delicioso queso italiano.

Burrata sometida al frío Qué ocurre

Una delicia que puede ser congelada sin preocupaciones, siempre y cuando se sigan los pasos adecuados para preservar su calidad. Se recomienda envasarla (envolverla con papel de aluminio y luego con plástico) antes de colocarla en el congelador, durante un máximo de 3 meses.

Para llevar a cabo el proceso de congelación, es esencial cubrir adecuadamente la burrata (envolviéndola con papel de aluminio y plástico) para evitar que se seque y pierda su sabor. Una vez congelada, se recomienda descongelarla a temperatura ambiente y disfrutarla inmediatamente después de descongelarla.

Es Necesario Acedar la Burrata

¡No debes drenar la burrata! Es una bola de mozzarella fresca rellena de nata y debe ser tratada con cuidado. La mejor manera de guardarla es en su recipiente original o envuelta en papel de queso.

Se recomienda mantenerla en el refrigerador y consumirla en un plazo de 2 a 3 días después de la compra. Lo ideal es sacarla del frigorífico unos minutos antes de servirla para que alcance la temperatura ambiente y la crema del interior se vuelva más suave y cremosa.


Para disfrutarla al máximo, corta la burrata y suelta suavemente la crema del exterior. Para finalizar, rocía un poco de aceite de oliva virgen extra y unas escamas de sal marina ¡y a disfrutar!

Burrata Definición y Usos Prácticos

La burrata es un queso fresco de origen italiano, elaborado con leche de vaca. Se caracteriza por su textura suntuosa y cremosa, similar al queso de cabra fresco. Lo que hace único a este queso es que se rellena con una bolsa de pasta filata rellena de crema y restos de mozzarella.

Su sabor es exquisito y delicado, con un toque ligero y lácteo que lo hace perfecto para platos frescos y ligeros.

La burrata es extremadamente versátil y puede ser utilizada en diversos platos. Es un clásico entrante, acompañada de tomates cherry, aceite de oliva y una pizca de sal. También es un ingrediente ideal en ensaladas como la ensalada caprese.

Su sabor combina perfectamente con una variedad de productos, como la rúcula, el jamón serrano, los higos y las almendras. También es un ingrediente excelente en pizzas y platos de pasta, como pasta con pesto y burrata.

Es importante mencionar que no se recomienda congelar la burrata ya que puede perder su textura, sabor y frescura característicos. Es mejor disfrutar de este queso fresco en su estado natural para apreciar al máximo su delicioso sabor y textura.

Puede la burrata ser almacenada en el congelador

La burrata es un tipo de queso suave y cremoso originario de la región italiana de Puglia, famoso por su textura delicada y exquisito sabor.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la congelación puede afectar su calidad en varios aspectos. Al ser un queso fresco con alto contenido de agua, su textura se verá afectada por el proceso de congelación, ya que el agua puede cristalizarse y provocar que el queso pierda su suavidad característica. Además, aunque es posible congelar la burrata, es posible que su sabor y aroma se vean afectados por la oxidación del queso.

Por lo tanto, es importante tomar en cuenta algunos factores al congelar la burrata para obtener los mejores resultados. Lo ideal es congelarla lo más rápido posible después de su compra o preparación, para minimizar la cristalización del agua. Para ello, se recomienda envolver cada burrata individualmente en papel de aluminio o papel encerado y colocarlas en una bolsa de plástico con cierre hermético, asegurándose de que la bolsa esté libre de aire antes de sellarla.

Otro aspecto importante es la temperatura del congelador: se debe elegir un lugar con una temperatura estable de -18ºC o menos, y no congelar la burrata por más de tres meses para asegurar su calidad. Siguiendo estos consejos, podrás disfrutar de una deliciosa burrata incluso después de congelarla.

Es posible mantener la burrata en el congelador

¿Puedo congelar la burrata?

Sí, es posible congelarla, pero debes tener en cuenta que su textura y sabor pueden verse afectados.

La consistencia cremosa del queso puede cambiar después de descongelarlo y su textura original puede verse modificada.

Aunque no será igual que una burrata recién hecha, aún podrás disfrutar de ella si la congelas y la utilizas en determinados platos y recetas.

Aprende a conservar tu burrata de manera impecable con estos fáciles pasos de congelación

La burrata, ese exquisito queso cremoso y suave de origen italiano, puede ser congelado. Sin embargo, es fundamental seguir ciertos pasos para asegurar su sabor y textura.

Recuerda: La burrata congelada no mantendrá la misma textura cremosa que tenía antes, pero sigue siendo una deliciosa opción para incluir en tus recetas, como ensaladas, pizzas o simplemente para disfrutarla junto a una tabla de quesos.

Espero que este consejo sea de utilidad para que puedas congelar tu burrata y disfrutar de su exquisito sabor italiano en cualquier momento que desees.

Preserva la excelencia de tu burrata con estos simples tips para mantenerla fresca

3. Evitar la humedad: La burrata es un queso húmedo, por lo que es importante almacenarlo en un lugar seco y evitar que entre en contacto con líquidos. Siempre utiliza utensilios limpios al manipularla y asegúrate de volver a cubrirla con su envoltorio o tapa después de cada uso.

Consejos para almacenar y disfrutar de la burrata fresca y deliciosa:

1. Almacenarla en refrigeración: Como la burrata es un queso fresco y cremoso, es esencial mantenerla en la parte más fría del refrigerador, preferiblemente en la parte inferior. Puedes guardarla en su empaque original o transferirla a un recipiente hermético, pero ¡nunca la pongas en el congelador! Esto podría afectar su textura y sabor.

2. Consume rápidamente: La burrata es ideal cuando se come fresca, de preferencia dentro de los 2-3 días después de la compra. Aunque aún puede ser segura para consumir después de ese tiempo, es posible que su sabor y textura ya no sean los mismos.

3. Cuida la humedad: La burrata es un queso húmedo, por lo que es importante mantenerlo en un lugar seco y evitar que entre en contacto con líquidos. Siempre usa utensilios limpios al manipularla y asegúrate de volver a cubrirla con su empaque o tapa después de cada uso.

Es Seguro Consumir Burrata Cruda

No es recomendable consumir queso burrata en su versión cruda. Este delicioso queso italiano se elabora con mozzarella y nata, siendo su mayor característica su suavidad y frescura. La crema presente dentro del queso, conocida como "Stracciatella", contrasta con la capa exterior de mozzarella sólida.

Por lo tanto, a diferencia de la mozzarella que puede consumirse cruda, no es recomendable hacer lo mismo con la burrata. La crema del interior puede contener bacterias peligrosas para nuestra salud, por lo que se aconseja precaución a la hora de elegir su consumo. Es muy importante tener en cuenta que lo mejor es cocinar la burrata previamente antes de comerla, ya que el calor eliminará cualquier riesgo de contaminación.

La Burrata Caduca

Es importante tener en cuenta que la burrata caduca con el tiempo. Al igual que otros productos lácteos, su vida útil es limitada. Luego de prepararla comercialmente, este delicioso queso solo tiene una duración de unos pocos días, por lo que se recomienda consumirlo en ese breve período de tiempo. Para su mejor conservación, debe mantenerse a una temperatura menor a 4°C y alejarlo tanto de la luz directa como de fuentes de calor.

Lo ideal es saborear la burrata uno o dos días después de su compra o preparación. Aunque, en general, el queso puede durar unos días más después de su fecha de vencimiento, es probable que su sabor sea menos intenso y que su textura y sabor no sean tan agradables como al principio.

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