quien son los padres de jordi cruz

Descubre la verdad Quiénes son realmente los padres de Jordi Cruz

El programa televisivo 'Planeta Calleja' ha comenzado su nueva temporada con un invitado muy especial: el reconocido chef Jordi Cruz. Acostumbrados a verlo con su actitud seria y exigente en 'Masterchef', esta vez pudimos descubrir su lado más sensible. Durante la aventura, Cruz habló por primera vez sobre su relación con sus padres, especialmente con su padre, Federico, fallecido hace unos años. "A pesar de todo, mi papá fue muy feliz en vida", comenzó revelando. A pesar de esto, también compartió que su relación no fue fácil y que su padre cargaba con muchas cosas que le impedían ser verdaderamente feliz. Esta complicada relación afectó al joven chef durante sus primeros años de vida, haciéndole sentir que era un niño malo e inútil para su padre. "Aunque él tampoco hacía nada para cambiar esa percepción, simplemente me ignoraba", admitió Cruz. Fue solo cuando escuchó a su padre hablar con orgullo de él por casualidad, en una reunión con amigos, que pudo sentir el verdadero amor de su progenitor. Pero fue después de la muerte de su padre cuando realmente descubrió cuánto le había querido y admirado. En su oficina encontró una carpeta llena de recortes de periódicos donde aparecían sus logros profesionales. "No se puede culpar a alguien por no saber expresar sus emociones", reflexionó el chef.

El controversial debate de Jordi Cruz Los aprendices

En un día de mayo de 2017, una desafortunada polémica estalló en torno a Jordi Cruz, famoso chef y dueño de varios locales de gastronomía. Un medio digital publicó un reportaje que mostraba las condiciones de los estudiantes en prácticas que trabajan en sus restaurantes, junto con unas declaraciones donde, según se interpretó, Cruz abogaba por que estos becarios no recibieran ningún salario. Estas palabras provocaron una campaña en su contra, que incluso llegó a las esferas políticas y lo convirtió en tendencia en las redes sociales, pero con un enfoque totalmente negativo.

La controversia se hizo tan grande que incluso afectó a la reputación del chef y su negocio, lo que lo obligó a hablar en sus redes sociales y recibir el apoyo de sus colegas en el mundo gastronómico. En una entrevista con su amigo Risto, Jordi se redimió y explicó toda la situación: "Las acusaciones son una mentira descarada. Nunca dije algo así. Además, ese diario esperó hasta el día del trabajo para dar la noticia, lo que demuestra su intención maliciosa. Me duele porque también afecta a aquellos que me aprecian. Incluso llegaron a inventar que compré una mansión de tres millones de euros con mi pareja, aprovechando esta polémica..."

Risto señaló que eso se trata de aprovecharse del trabajo de otros, algo que el chef negó firmemente: "Eso no es cierto. Los becarios vienen a aprender en mi cocina, de forma práctica y en vivo. Yo puedo hacer el mismo menú que hago con mis 15 cocineros pagados que tengo todos los días. Siempre cobro lo mismo a mis clientes, independientemente de tener cinco manos más en la cocina. La presencia de los estudiantes solo enriquece nuestra oferta", se defendió Cruz en conclusión.

De pandillero en peligro a genio culinario en ascenso

Jordi Cruz Mas nació en Manresa el 29 de junio de 1978, siendo el más joven de una familia de seis hermanos en un hogar modesto. Esta posición como el más pequeño de la familia tuvo un gran impacto en su infancia, como él mismo ha confesado en varias ocasiones: "De niño me sentía muy chiquitito. Buscaba desesperadamente cariño y amistad, y ser aceptado. Siempre buscaba la aprobación de los demás para demostrar que no era tonto", expresaba en una entrevista con Risto. En consecuencia, Jordi siempre luchó por destacar y ser reconocido, debido a la falta de atención y afecto en su hogar.

Con el tiempo, Jordi comenzó a meterse en problemas, llegando incluso a robar a su madre para impresionar a sus compañeros de clase: "En una ocasión, le robé 10.000 pesetas a mi madre y compré chucherías para toda la clase. Otro día, junto a mi hermano, provocamos un incendio en un campo. Eran solo travesuras de niños. De ser un supuesto delincuente, pasé a ser un chef premiado con una estrella Michelin", recordaba Jordi al hablar de su evolución en la vida, a pesar incluso de haber sido detenido por robar neumáticos.



Jordi siempre ha atribuido su pasión por la cocina a su madre. Un día, cuando ella no se sentía bien, él tomó las riendas de la cocina. Así fue como descubrió su amor por la gastronomía, iniciando así un camino de aprendizaje y pasión que continúa hasta hoy. El primer plato que recuerda haber cocinado fue a los 7 años, unas judías con patatas: "De pequeño era malo en casi todo. No era bueno en los estudios, pero encontré una salida. Me di cuenta de que tenía talento para la cocina y decidí seguir ese camino."

Descubriendo la persona detrás del personaje Una mirada más profunda

Hola, mi nombre es Jordi Cruz y me dedico a la gastronomía, una pasión que descubrí desde muy joven. En una reciente entrevista, en la que he compartido diversas experiencias, he hablado sobre mi relación con mi padre y cómo la vida me enseñó lecciones valiosas.

Durante mi juventud, reconozco que iba desbocado, sin rumbo fijo y sin tener claro lo que quería para mi futuro. Esa etapa de mi vida fue caótica, pero también aprendí mucho de ella. En una ocasión, incluso cometí un acto imprudente como robar dinero para comprar golosinas a mis compañeros. Aunque sé que no fue la manera correcta de hacerlo, mi intención era el simple deseo de compartir con ellos y mejorar mi relación con ellos.

Hablando de relaciones, la que más me ha marcado ha sido la que mantuve con mi padre. Aunque siempre fue una relación distante y en ocasiones difícil, en sus últimos momentos de vida pude decirle un "te quiero" que significó mucho para mí. Fue la primera vez que lo hacía, y aunque en ese momento él ya sufría de alzhéimer avanzado, creo que de alguna manera logró escucharlo. Este acto me hizo sentirme en paz conmigo mismo y me demostró la importancia de expresar nuestros sentimientos mientras aún estamos a tiempo.

Pero lo más importante para mí es valorar las relaciones y recordar que nunca es tarde para decirle a alguien lo mucho que lo queremos. Gracias por leerme.

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